Indicadores de resistencias a los antibióticos

Junto con los diseñados para medir el consumo, los indicadores destinados a medir la resistencia a los antibióticos facilitan el conocimiento detallado de la situación y ayudan a la detección precoz de bacterias multirresistentes.

En el ámbito de la salud humana, el PRAN ha elaborado una selección de indicadores de resistencia a antibióticos que podrás descargar en esta página en breve.

En el área de sanidad animal, una de las prioridades de la Unión Europea (UE) es garantizar un alto grado de seguridad alimentaria y controlar la resistencia a los antimicrobianos en bacterias zoonóticas y comensales de transmisión alimentaria. En general, los antibióticos usados en animales destinados a consumo son prácticamente los mismos que los usados en medicina humana, por lo tanto, las bacterias resistentes que se generan e incluso los genes de resistencia pueden transferirse de una fuente a otra.

Para ello, la UE adoptó, desde 2013, la Decisión de Ejecución 2013/652/UE sobre vigilancia de resistencias en determinados animales y alimentos, pero esta fue derogada y sustituida por la Decisión de Ejecución (UE) 2020/1729, que armoniza la vigilancia y notificación de resistencias antimicrobianas en animales y alimentos durante 2021–2027 en todos los estados miembros. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), por encargo de la Comisión Europea, recopilan y analizan cada año la información de todos los Estados miembros. Cada país miembro debe enviar un informe sobre la situación en su territorio. 

En España, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) coordinan esta vigilancia a nivel nacional y el análisis de datos, reflejándolos en informes anuales.

Dentro de los patógenos zoonósicos de especial importancia en esta vigilancia, o sea, que representan un peligro también importante para la salud humana, están las bacterias Salmonella o Campylobacter resistentes a antibióticos. Por otra parte, existen bacterias como Escherichia coli que son indicadoras y se caracterizan por su facilidad para adquirir genes de resistencia. Estas bacterias indicadoras se utilizan para monitorizar la presencia de marcadores de resistencia en animales destinados a consumo humano.

Los datos de resistencia pueden consultarse en los informes europeos de la EFSA (European Food Safety Authority), 'JIACRA' reports y en los informes nacionales del MAPA y de la AESAN.